Nymphomaniac de Lars Von Trier: una “petite mort” sin fin

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Nymphomaniac de Lars Von Trier

Dicen que una imagen vale más que mil palabras, por eso he decidido empezar con esta imagen promocional de Nymphomaniac. Analicemos por un momento la fotografía: la sexualidad se palpa en el ambiente y en cada uno de los personajes. Junto a los actores está el director Lars Von Trier captando la escena con un móvil. Es curioso cómo todas las mujeres miran directamente a la cámara mientras que los hombres se ocupan de mirar a las mujeres. Dato que retomaremos más adelante. Y yo me pregunto, ¿qué falla en la foto? Absolutamente nada. Toda ella es un provocador reclamo publicitario. Pero si nos centramos en la película, esta imagen erótica se borra y, en cambio, escuchamos las miles y miles de palabras de Joe (la protagonista), que nos narra su historia de ninfomanía desde niña hasta su apaleado presente. No dejes de escucharla, de imaginarla y de acompañar a esta solitaria mujer que deambula por un mundo de hombres.

Joe de adolescente

Joe de adolescente durante un movidito viaje en tren

El personaje de Joe trata de redimirse a través de Seligman, el hombre que la recoge y la ayuda en sus más bajos momentos. A él le contará su larga trayectoria sexual, que divide en 8 capítulos a los que nombra improvisadamente, algo muy típico del cine de Lars Von Trier (en Dogville y Melancolía también utiliza esta estructura). La película se crece los momentos en que conversan entre capítulo y capítulo, sobre todo por las reflexiones entre ambos y las comparaciones de Seligman. Su saber enciclopédico nos trae referencias de libros y de otras historias curiosas que vienen al caso. Así ella sabrá que la conocida secuencia de Fibonacci, en concreto los números 3+5, marcaron cruelmente su sexualidad. Estos intermedios nos ayudan a ver con perspectiva y a no juzgar sin tener en cuenta las dos caras de una historia.

joe y seligman2

Joe y Seligman en una de sus muchas conversaciones

La pérdida de la virginidad de Joe será un presagio de sus futuras relaciones. De su posición como un trozo de carne inmune al ingrediente secreto del sexo: el amor, según su amiga B. Es curioso cómo cuando logra tener ese ingrediente atraviesa una etapa en la que es incapaz de sentir sensaciones sexuales. El amor la insensibiliza en el sexo, no solo de forma empática sino también en sus estímulos físicos. Esto hará que se embarque en la difícil aventura de sentirse viva a costa de todo.

Joe y Jerome

Joe y Jerome, el hombre con el que pierde la virginidad

Tengo que decir que Nymphomaniac no me resultó una película sexual, en el sentido de que sus muchas escenas de sexo no me produjeron el erotismo o morbo que esperaba. No me puso la sordidez de sus escenas. Tampoco es que fueran especialmente desagradables, son más que nada encuentros decadentes y no ya faltos de amor, sino faltos de empatía. Quizás el sexo con su “amante pantera” o el numerito sado en que Jamie Bell la azota hasta hacer que se corra es lo que más sorprende eróticamente en la película.

nymphomaniac mayor

K, el joven con el que Joe descubre el sadomasoquismo

Es preciosa la simbología con la naturaleza y los árboles. Sobre todo la historia del fresno y los momentos que ella pasa en el bosque con su padre. Aquí viene un gran spoiler sobre el final, así que no sigas leyendo este párrafo si aún no la has visto. Cuando por fin Joe descubre su propio árbol, se da cuenta de que debe ser tan terco como él si pretende salir adelante y superar la ninfomanía, aunque tan solo lo consiga una persona entre un millón. Ahí es cuando la historia deja pasar un rayo de sol. Sin embargo su primer y único amigo, un “asexual”, sacará a relucir su innata sexualidad masculina y la película terminará tal y como empezó, en la más absoluta oscuridad. Lo peor de todo es que ese final se veía venir…

Si en el diccionario buscas ninfomanía aparece la siguiente definición: furor uterino entendido como deseo violento e insaciable en la mujer de entregarse a la cópula. No existe el término ninfomanía en masculino. En algunas ocasiones Lars Von Trier ha sido tildado de misógino, pero esta vez se redime (nunca mejor dicho) y nos trae una gran historia de género desde el punto de vista de una mujer.

Joe en la imagen promocional

Joe y sus orgamos en “Nymphomaniac”

Los hombres hacen que la protagonista sea así y, sobre todo, que se sienta culpable de ser como es; no le dan opción a redimirse. Es más, Joe se ve a sí misma como una marginal sexual, tal y como se veía la torturada protagonista de La pianista. Retomo la idea de la primera imagen del post: las mujeres miran a la cámara mientras que los hombres sólo miran a las mujeres o por su placer propio. Una crítica moral y realista que nos trae Nymphomaniac.

Espero vuestras opiniones sobre la película y me despido con una de las frases del excéntrico Seligman: “Si tienes alas, ¿por qué no volar?” . 

6 comments

  1. littleparrot 29 marzo, 2014 at 18:48 Responder

    Al final de la película, vuelve a quedar claro que Lars Von Trier no tiene mucha esperanza en la moral del ser humano. Hasta el más compasivo y prudente se puede convertir en un momento determinado en un anormal que se deja llevar por sus instintos e intenta aprovecharse de la situación. Y no hablo de la protagonista ni mucho menos.

    Dicen que la película busca la provocación, que es tó porno, que bla bla bla…

    A mí personalmente no me han chocado ni el tema ni las escenas. Pero en general me ha dejado que ni frío ni calor y, por el tema a tratar, lo suyo habría sido que la cosa hubiese tirado más por el calor.

    Lo que me gustó: Que tras hacer un repaso de la vida de esta mujer, cuando muchos espectadores pueden ya haber hecho de juez y verdugo, te plantean si tu visión del asunto sería distinta si el protagonista hubiese sido un hombre. El mensaje es claro “si estás contrariado/a háztelo mirar porque a lo mejor sufres un poquito de misoginia”.

    Lo que no me gustó: Como bien dices, se recurre al simbolismo en muchas ocasiones, a veces lo meten con calzador. Personalmente prefiero que no me estén explicando cada dos minutos qué nota musical simboliza una mamada o qué árbol representa el alma de una ninfómana. Toda la libertad del espectador a la hora de interpretar queda coartada por las miles de explicaciones que te están dando a lo largo de la película. Si mi mente no da para más y no entiendo algo, prefiero quedarme con la sensación de ser estúpida a que el director de por hecho que lo soy.

    Lo que más me chocó: Ninguna escena de sexo, sino el maldito Billy Elliot en versión destroyer.

    Un abrazo sureño.

    • miradasdemujer 30 marzo, 2014 at 18:14 Responder

      My little parrot, qué me gusta leerte por aquí en plan guerrera. Llevas razón en que Lars Von Trier ha sido en esta peli todo lo contrario a David Lynch, que me hizo ver dos veces seguidas “Muholland Drive” y quedarme con la misma cara de pringada. “Nymphomaniac” habría tenido casi el mismo metraje que cualquier otra peli, o que “Titanic”, si se hubiera ahorrado el exceso de explicaciones.

      En cuanto a las escenas de sexo es cierto que dejan el cuerpo tirando a templado. Son mucho más provocativos los carteles y toda la parafernalia de promoción que las escenas de sexo en sí. Te da la impresión de una orgía y luego Uma Thurman ni se desnuda. Parece que el Sr. Von Trier sabe de marketing.

      Billy Elliot nos tenía muy engañados. Su padre estaría orgulloso porque el chaval se nos ha vuelto un hombre de acción (también en TV): http://www.seriesadictos.com/2014/03/01/poster-de-turn-nueva-serie-de-amc/

      Un abrazo sureño de vuelta.

  2. El Deambulante 1 mayo, 2015 at 13:04 Responder

    Muy buena película, aunque me esperaba algo distinto. Lo mejor es como te hace entender los problemas a los que se enfrenta una ninfómana como la protagonista, sus dudas internas, su desencaje con la sociedad. Aún así me esperaba unas escenas de sexo con más gracia y más duraderas. A demás la protagonista de adulta no le encuentro ningún atractivo, aunque esto esta claro que me sucede por verlo des de un prisma masculino que esperaba una película más erótica y sexual.
    En cuanto al final, lo encuentro buenísimo por lo chocante de la situación. El tema está en que todos los hombres harían lo mismo que el buen hombre. Aunque entiendo que para ella él era un amigo al que creía poder tener la suerte de confiarle sus cosas y ayudarla quizás en su situación, la cosa esta en que no entiendo porque ella no le podía hacer el favor. Ella se desfoga y él le ayuda y a cambio ella le dispara y mata. Pues sola te quedes!

  3. Mortimer la nuit 5 noviembre, 2015 at 11:36 Responder

    Espléndida película.Un puzle que encaja a la perfección.Uma Turman gritando cómo una mujer real. Joe joven un ensueño.Final insólito.Creo que es del tipo de películas que aportan información e imágenes (a mí, por lo menos), que por sí solo merece la pena ver.El director dijo que es la primera película que escribe y dirige sobrio, que tiene miedo que su genio se agote junto con la priva.Para mí, es con diferencia su mejor película.(..y mira que sabía que había visto antes la cara de K…)

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