Atlántida Film Fest 2018: Generación

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Holiday, Atlàntida Film Fest 2018

El Atlántida Film Fest, festival online de Filmin, vuelve a poner la mirada en Europa y en sus nuevas generaciones. Con la ayuda de dos grandes colaboradores para la ocasión, Javier Acedo y Mario Zafra, reseñamos 10 películas que forman parte de la sección “Generación” del Atlántida Film Fest 2018. Desde la polémica Holiday a la sorprendente Europa; sin olvidar Permanent green light, el debut en la dirección del escritor Dennis Hooper. Sin mayor dilación, que dé comienzo esta radiografía fílmica sobre los jóvenes europeos.

Belinda (Marie Dumora – Francia)

Belinda Atlántida Film Fest 2018 Generación

Documental sobre la vida en los barrios deprimidos de Francia donde se asientan las minorías raciales, en este caso la etnia yeniche. La película nos muestra la vida de Belinda y sus allegados desde que es una niña hasta que se casa con su novio tras salir de la cárcel. La marginación social y la pequeña delincuencia se muestran aquí como parte de una cultura inherente a los rincones que son a menudo visitados por los asistentes sociales. La gran virtud de la cinta es la capacidad expresiva que logra a través de una selección de momentos, como la asistencia de la familia a un bautizo o un paseo por la feria, que logran sacar a relucir a la perfección el subtexto de la narración.
Belinda trata una serie de valores de carácter más o menos universal, por lo que las situaciones y los escenarios que se muestran no serán ajenos a una buena parte del público español o europeo en general. El estilo conseguido a través de una cuidada dirección de fotografía que parece cámara al hombro, y escenarios tan reales como sus personajes, logran un marcado realismo que ayuda a la reflexión del espectador sobre el origen y la situación actual del pueblo yeniche en nuestro país vecino. (Mario Zafra)

Desaparecer (Josecho de Linares – España)

El malagueño Josecho de Linares dirige y protagoniza Desaparecer, que también formó parte del 21 Festival de Málaga en su sección Zonazine.
Zurdo sufre la paranoia de sentir que desaparece. Esa angustia acrecienta su aislamiento con sus compañeros de piso que, como cualquiera en la treintena, a veces también quisieran desaparecer, aunque de forma más metafórica. Llama la atención su compañera Claudia (Tamara Casellas), puro desenfreno y una robaescenas en toda regla.
El metacine refuerza la sensación de pérdida cuando Zurdo monta su propia película y se recrea tanto en su niñez. Todo remite a ese momento en que notamos cómo desaparece nuestro niño interior. Mientras mira una instantánea reflexiona sobre que “En 300 años nadie sabrá quién es quién en estas imágenes”. El olvido que seremos. Desaparecer. (Silvia Gutiérrez)

Europa (Miguel Ángel Pérez Blanco – España)

Europa Atlántida Film Fest 2018 Generación

 

Europa es una de las propuestas más sorprendentes que se pueden encontrar en la sección Generación del Atlántida Film Festival 2018. Esta ensoñación de poco más de una hora de duración sigue a una joven pareja perteneciente a esta generación tristemente perdida que vaga sin rumbo por una serie de escenarios de la Europa nocturna. Miguel Ángel Pérez Blanco logra captar una atmósfera sorprendentemente onírica de un incuestionable valor estético. Europa se configura como el negativo de una exposición con instantáneas del actual viejo continente, con quienes parecen encontrarse entre dos mundos, el viejo que muere y el nuevo que nunca termina de nacer. Esta ópera prima tiene tanto valor cinematográfico que motivará a más de un espectador a seguir la futura trayectoria de su autor, esperando ver si seguirá cultivando este tipo de estética o se encaminará hacia un cine aún más experimental. (Mario Zafra)

Holiday (Isabella Eklöf – Dinamarca)

El debut en el largometraje de Isabella Eklöf se acerca, en la estética y el afán por mostrar lo más desagradable, a la línea de su compatriota Lars Von Trier. Su mayor lastre está en las interpretaciones y en la poca profundidad del trío protagonista: el poderoso Michael, la seductora Sascha y el inocente Thomas.
La polémica escena de sexo explícito es el principal reclamo de cara al espectador desconocido. No obstante, si vamos más allá, es interesante el punto de vista de la mujer objeto, siendo esta completamente consciente y sin permitir que nadie se lo eche en cara. Su figura aparece en varias ocasiones en un doble, e incluso triple plano, con juego de espejos incluido. Una manera de recalcar el desdoblamiento de su personalidad dependiendo de sus intereses.
“Cuando alguien se porta mal, se le castiga. Cuando se porta bien, se le recompensa”. Si llevamos la lógica de esta frase al líder de una banda de gangsters, tanto los castigos como las recompensas están al nivel excesivo de sus vidas. Y Sascha está dispuesta a todo por mantener una vida de vacaciones permanentes. (Silvia Gutiérrez)

Julie y la fábrica de zapatos (Paul Calori, Kostia Testut – Francia)

julie y la fabrica de zapatos atlantida film fest 2018

Un contrato indefinido es el sueño que muchos quisieran hacer realidad. Así le ocurre a Julie, la joven protagonista, que comienza a trabajar en una fábrica de zapatos. La reivindicación contra la precariedad laboral es la mejor baza de este musical social, pues ni sus canciones son pegadizas ni sus bailes transmiten naturalidad.
Un antiguo modelo de zapatos, conocido como La insumisa, se convierte en el emblema de las trabajadoras de la fábrica, que luchan contra una “modernización” que pretende recortar su plantilla.
La defensa del poder de decisión de las mujeres cae en picado cuando se opta por un final nada feminista y alejado de la mayor aspiración del personaje principal. (Silvia Gutiérrez)

Permanent green light (Dennis Cooper, Zac Farley – Francia)

Permanent green light - Atlántida Film Fest 2018

Teóricos, intelectuales y filósofos afirman que la provocación es la base fundamental de la creación. El sentimiento que cualquier manifestación artística provoca en el espectador tiene como objetivo remover en esa persona que habita en una realidad varada una pasión – o una reflexión – que le incite a romper ese inmovilismo que le inunda día tras día.
Si siguiéramos a pies juntillas este pensamiento, el film rodado a cuatro manos por el escritor de culto Dennis Cooper y el artista visual Zack Farley, sería la prueba palmaria de que el aburrimiento podría ser considerado otra reacción más ante la provocación artística.
Cooper y Farley reinciden en calles transitadas con anterioridad por cientos de creadores – a este paso, esos caminos urbanos no tendrán pavimento – con un film de exagerado hieratismo que describe el vacío existencial y el hastío de una última generación que, en el caso del film que nos ocupa, va haciendo méritos a su adjetivo, dado que es prioridad absoluta por parte de algunos de los protagonistas del film poner fin a sus vidas con un acto suicida ayudado por explosivos.
Si en algún momento la película recuerda a la crónica dramática y suicida con final anunciado del film Fuego fatuo (Le feu follet, 1963) es por el síntoma que el cine actual manifiesta a la hora de escapar de referentes pasados, el hecho de que las sombras atrapan a cualquiera, incluso a los adolescentes con un artefacto explosivo atado a su pecho. (Javier Acedo)

Puta y amada (Marc Ferrer – España)

Puta y amada - Atlántida Film Fest 2018

Marc Ferrer se pone serio. Después de la frescura y el nonsense naif ofrecidos en La maldita primavera (2017), el director catalán se torna reflexivo y mesurado con su último film, una suerte de revisión muy sui géneris de códigos cinéfilos ya aparecidos en su filmografía – véase la adorada “nouvelle vague” – pero intercambiando brújula personalizada, pasando de una viveza rohmeriana a sesudos referentes del universo godardiano, pleno de colores pop y digresiones narrativas, donde el arranque del film es toda una declaración de principios con respecto al film del director francés Pierrot el loco (Pierrot le fou, 1965).
El director catalán, junto con su troupe habitual de actores y la colaboración musical del grupo Papa Topo y de la “diva trash” Yurena, enhebra un film “adulto y de autor” que no sale redondo por cierto carácter testarudo a la hora de jugar con esos referentes cinéfilos para narrar una historia de tintes amargos sobre los vaivenes de unos personajes en búsqueda de un relativo amor imposible. Se mantiene Rohmer pero Godard va cogiendo peso dentro del film.
El resultado de la obra es prueba demostrable de que el mundo cinéfilo de Ferrer se muestra más cómodo dentro de unas coordenadas más vivas y livianas que en ciertos hábitats otoñales.
Esperemos que la frescura primaveral vuelva al universo ferreriano. (Javier Acedo)

Quiero lo eterno (Miguel Ángel Blanca – España)

Quiero lo eterno - Atlántida Film Fest 2018

El que suscribe reconoce que las referencias a la persona de Miguel Ángel Blanca provenían de su melomanía. El artista forma parte de Manos de Topo, proyecto musical que hizo las delicias – y las furias, que de todo hay en la viña de aquel señor – de todo fan hacia lo bizarro y costumbrista dentro del panorama indie nacional.
Cuál fue la sorpresa cuando este plumilla descubre que Blanca posee todo un corpus audiovisual bastante interesante entre cortometrajes y mediometrajes de raigambre experimental donde priman temáticas cercanas al tempus fugit y a los recuerdos arrinconados en nuestra memoria.
El loop fue mayúsculo ante la posibilidad que brinda el Atlántida Film Fest 2018 de ver la última obra de este curioso artista. Aunque, tras el visionado de Quiero lo eterno, el loop acabara en coitus interruptus por la poca empatía que el espectador pueda tener ante el film.
Blanca decide retratar a un grupo de adolescentes de corte ideológico nihilista pero de estética trap en un viaje hacia la nada y la destrucción sazonada con las desventuras de dos pseudo investigadores sónicos a la caza de un sonido que arrebata la vida a todo el que lo escucha.
Con esta premisa, donde los adolescentes declaman soflamas de una poesía artificial que juega a provocar con fuegos artificiales mojados, el director no aporta nada que no se haya visto con antelación, todo un muestrario de violencia urbana que lleva anudada el hastío que el espectador arrastra durante todo su metraje. (Javier Acedo)

Sarah Plays a Werewolf (Katharina Wyss – Suiza, Alemania)

Sarah Play Werewolf Atlántida Film Fest 2018 Generación

Cinta que explora las dificultades de la adolescencia en forma de una dramática coming-of-age suiza. Sarah es una chica adolescente, hermana mediana de una familia acomodada, cuyo padre es un frío hombre obsesionado con el teatro que trata de inculcar a sus hijos este arte de una forma no demasiado cariñosa. La vida de Sarah se ve condicionada por ello y progresivamente su salud mental se va deteriorando.
Sarah Plays a Werewolf hace un buen uso descriptivo de la incomprensión y de los grandes males de la adolescencia. Sin embargo, la cinta avanza a golpes de guión no demasiado originales en este tipo de cine, lo que se acaba convirtiendo en una película cuya trama se ve venir y estropea una historia que podría haber sido más desgarradora de lo que resulta realmente. En este caso la corrección formal actúa en su contra, dando la impresión de que la inadecuación entre el contenido y la forma encorsetan la obra. (Mario Zafra)

Una excursión de verano (Igor Bezinovic – Croacia)

Una excursión de verano Atlántida Film Fest 2018 Generación

Gran apuesta croata por el cine de cadencia débil y ritmo lento a través de la adaptación de la novela Kratki izlet, de Antun Šoljan. Resulta curioso que el tema de la obra literaria de 1965 haya sido rescatado ahora de una forma que luce tan actual. En esta road movie a modo de un día de senderismo por el campo mediterráneo, un grupo de jóvenes cercanos a la treintena se cansan del hastío de las calurosas tiendas de campaña y el alcohol y emprenden un viaje en busca de unos frescos medievales.
En Una excursión de verano la voice-over de Stola nos permite conocer los pensamientos que el protagonista tiene sobre este impasse vital tan frecuente el ocaso de la primera juventud. No sabemos casi nada de los personajes, excepto por lo poco que se deja entrever cuando alguno toma momentáneamente el timón de la acción para no volver a ser relevante de nuevo en el resto del metraje. Bezinovic logra componer un relato que explora con éxito las relaciones humanas en el contexto de la búsqueda de lo que no importa y de la lucha del hombre contra un destino que parece estar ausente, a través de un cine contemplativo y autodestructivo. (Mario Zafra)

 

Nuestro seguimiento del Atlándida Film Fest 2018 no ha hecho más que empezar. En nuestras próximas crónicas trataremos el resto de las categorías del mayor festival online sobre Europa. El siguiente turno es para la sección Identidad, que tiene en especial consideración al colectivo LGTB y la visibilidad de la mujer.

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