Atlàntida Film Fest 2020: Crónica I

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Atlàntida Film Fest 2020 - La pintora y el ladrón

El Atlàntida Film Fest 2020 celebra su 10ª edición en Filmin del 27 de julio al 27 de agosto. Tras su paso presencial por Palma (Mallorca), y en un año donde la mayor parte de los festivales se han volcado en las plataformas digitales, vuelve el festival de cine online por antonomasia. Desde su programación podemos ver grandes avances: una selección de más de 110 películas, entre las que se encuentran 53 estrenos exclusivos en España. Como no podía ser de otro modo, desde «Que se joda el espectador medio» realizamos una amplia cobertura de nuestro festival veraniego favorito. 

 

A Voluntary Year (Ulrich Köhler, Henner Winckler)

Atlàntida Film Fest 2020 - A voluntary year

Todos sabemos que desafortunadamente existen culturas donde las mujeres no tienen voz ni voto sobre su futuro y viven subyugadas a las decisiones de la figura masculina más próxima. No obstante, aunque en los países más occidentales se ha avanzado mucho en materia de derechos de las mujeres, no es extraño encontrarse con un patriarcado que pasa casi desapercibido, pero que sigue implantado en nuestro inconsciente colectivo, tanto en mujeres como hombres.

Este es el tema principal de A voluntary year, escrita y dirigida por Ulrich Köhler y Henner Winckler, una road movie donde Jette (Maj-Britt Klenke) prácticamente se pasa la película huyendo de su padre Urs (Sebastian Rudolph) quien se ha empeñado en enviarla de voluntaria a Costa Rica y alejarla de su novio en contra de los deseos de su hija.

La película comienza in media res y, sin darnos datos pretéritos de la vida de los protagonistas, pero pronto entendemos que Urs es un médico un tanto cínico que impone su control tanto a pacientes como a relaciones y familia mediante situaciones que sorprenden por el uso del extrañamiento y el absurdo y un constante devenir de sucesos en segundo plano.

El patriarcado es uno de esos temas controvertidos en cine que suele generar debates curiosos que ponen de manifiesto que nuestro aprendizaje y concepción del mundo evoluciona a un ritmo mucho más lento de lo que pretendemos.

María José Moreno

 

Back Home (Jessica Palud)

Atlàntida Film Fest 2020 - Back Home

Back Home (Revenir, 2019) es un drama rural protagonizado por Niels Schneider (Los amores imaginarios) y Adèle Exarchopoulos (La vida de Adèle) y el primer largometraje de la directora Jessica Palud, basado libremente en el libro L’amour sans le faire de Serge Joncour.

Se trata de un retrato lento y un tanto agreste de las penurias de la vida del campesino; el abandono y la soledad visibilizados mediante los yermos paisajes y la simplicidad de las imágenes cotidianas de la vida en el campo. En este relato pausado de la vuelta al hogar y la complejidad de las relaciones humanas destacan las interpretaciones equilibradas y realistas de todos los personajes y, en especial de Alex, el más joven del reparto.

Sin duda es un filme muy correcto formalmente y se agradece que no se haya excedido en el metraje; quizás algo frío en la resolución de un final que se presentaba muy previsible.

María José Moreno

 

Bait (Mark Jenkin)

Atlàntida Film Fest 2020 - Bait

Martin es un hombre de palabra escasa pero certera, cuya mirada desafiante no tiene nada que envidiar a la de Clint Eastwood en sus mejores westerns. El llanero solitario de la costa de Cornualles no lleva sombrero de cowboy pero sí gorra de pescador. El pueblo marinero donde nació se ha convertido, como otros muchos rincones del mundo, en un lugar de veraneo invadido por turistas que perturban la vida local y amenazan el pequeño comercio. Una historia demasiado familiar en los tiempos en que vivimos, recogida de manera sencilla y magistral en Bait, película dirigida por Mark Jenkin que funciona como metáfora perfecta de un tema tan controvertido como inabarcable. Si bien en principio todos los elementos parecen conjugarse para que el espectador se identifique con Martin, poco a poco Jenkin abrirá el encuadre para que tengan cabida diferentes perspectivas. «Intento ganarme la vida», dirá Martin, mientras la dueña de una habitación de alquiler responderá: «Nosotros también». De este modo, Bait no se posiciona del todo ni condena radicalmente el modelo de negocio basado en la explotación turística, sino que plantea la convivencia como solución al conflicto. Esta idea de buscar la armonía entre lo viejo y lo nuevo quedará reflejada en la secuencia en paralelo en la que Martin recoge la pesca del día y posteriormente una pareja de turistas cena, horas más tarde en un restaurante, las mismas lubinas que él recogió. Una búsqueda del equilibrio que pasa por la implicación necesaria de ambas partes. El uso del montaje alterno, como el de esta secuencia, es uno de los recursos fundamentales que utiliza Jenkin para poner al mismo nivel actividades tan contrapuestas como la pesca tradicional y el alquiler de alojamientos turísticos. Bait (que significa «cebo») se configura como una película de humor seco y frases planas de doble fondo. Lo que hace recordar de manera casi inevitable la filmografía de Aki Kaurismäki, y en especial la trilogía del proletariado: en la cual sus protagonistas, personajes humildes y de clase trabajadora, son víctimas directas del progreso y el liberalismo económico. 

Laura Carneros

 

Je te tiens (Sergio Caballero)

Atlàntida Film Fest 2020 - Je te tiens

No hay nada como enfrentarse a una obra críptica y compleja y salir indemne de ella.

La prueba de esa experiencia la tenemos en la última obra audiovisual de Sergio Caballero, todoterreno de las imágenes y los sonidos que presenta un cortometraje a modo de pieza de videoarte donde vida y muerte van de la mano en un viaje en coche opresivo y nocturno.

Caballero, conocedor de los resortes de ese cine escrito a los márgenes de los códigos narrativos, exhibe su obra más depurada en cuanto a trabajo actoral, donde una magnética Ángela Molina ofrece apuntes de una calidad interpretativa soberbia y una Virginia Rousse da réplica como gélida y despectiva hija.

El binomio se convierte en una dupla de vida y muerte, amor y odio entre personalidades contrapuestas cuya resolución imaginamos, ya que el director finaliza la obra en unos oscuros puntos suspensivos, acrecentando el enigma y la atracción de este viaje al fin de una noche incierta.

Javier Acedo

 

La pintora y el ladrón (Benjamin Ree)

Atlàntida Film Fest 2020 - La pintora y el ladrón

Un documental es un retazo de vida atrapada por una cámara. Un hecho importante – o anodino – al que un autor siente que es material para ser capturado y mostrado al público.

De esta forma, el autor tiene como objetivo plasmar la realidad con toda la fidelidad que pueda, siempre teniendo como obstáculos su propia visión y personalidad que, en definitiva, es la que filtra todo hecho.

Ahora bien, ¿qué ocurre cuando el autor documentalista entra en conflicto con el autor narrador y éste comienza a guionizar la realidad?

El castillo de naipes se desmorona cuando el autor transforma una realidad más que interesante en una historia que parece haber nacido en la mente de un guionista conocedor de las teclas a pulsar para que las reacciones del espectador le sean favorables.

Todos estos párrafos sirven para resumir el premiado documental del noruego Benjamin Ree, un fallido intento de sorprender al público con una historia real sobre la amistad y la redención que, a raíz de un excesivo – e incómodamente férreo – guión y edición, fuerza la realidad para convertirse, en algunos momentos, en un poco creíble telefilme lacrimógeno y que, tras su finalización, el espectador puede llegar a ansiar un futurible remake hollywoodense con Emma Stone y Ryan Gosling como protagonistas.

Javier Acedo

 

Lovecut (Iliana Estañol y Johanna Lietha)

Atlàntida Film Fest 2020 - Lovecut

Lovecut es una coproducción austro-suiza dirigida por Iliana Estañol y Johanna Lietha que funciona como buen ejemplo del cine incipiente realizado por cineastas jóvenes que reúne la sección Generación del Atlàntida Film Festival y que suele buscar el retrato de los manierismos de la actualidad. Esta vez le ha tocado el turno a la relación de los jóvenes de la era digital con el sexo, mediante diferentes historias que se interconectan sobre parejas que exploran su identidad sexo-afectiva en el mundo de Tinder y del consumo masivo de pornografía.

La película es audaz a la hora de mostrar los retos de la afectividad contemporánea a través de situaciones que, o bien muy pocas veces se han puesto en tela de juicio desde el cine hasta hace muy poco o se está empezando a hacer ahora desde una visión más cercana. Lovecut funciona como una instantánea del torpe despertar de la madurez amorosa y sexual de una juventud que se tiene que enfrentar a la novedad, como primera generación a la vanguardia de un proceso que acaba de comenzar y para el que no hay manual de instrucciones. Una de las parejas del film, por ejemplo, decide vender su porno amateur en internet para poder independizarse juntos, algo que al principio les entusiasma pero que pronto descubren que tiene bastante aristas.

Pese a lo que pueda parecer, la película no cae en la tecnofobia ni idealiza tiempos pasados, sino que trata de comunicar sobre un presente no demasiado reflejado en el cine si nos alejamos de los cineastas más jóvenes.

Mario Zafra

 

No creas que voy a gritar (Frank Beauvais)

Atlàntida Film Fest 2020 - No creas que voy a gritar

He visto más de cuatrocientas películas entre abril y octubre de 2016. Así comienza No creas que voy a gritar, ópera prima de Frank Beauvais y crónica de un hombre que se recluye en un pueblito de la montaña alsaciana para dedicarse en cuerpo y alma a su pasión: el visionado de todo tipo de películas de diferentes épocas y procedencias, desde incunables del realismo soviético hasta filmes eróticos de pinku eiga japonés. Este protagonista, una suerte de asceta cinematográfico, observa la vida pasar narrando su experiencia y su sentir mediante una constante voice over que Beauvais ilustra mediante cientos de pequeños pedacitos de las películas que han conformado su encierro.

Quizás donde la película adolece es en pecar de ilustrativa con este montaje, algo común en este tipo de formalismo utilizado en películas como Final Cut: Ladies and Gentlemen. Da la sensación de que podrían haberse usado estas largas secuencias de montaje para crear unas asociaciones que evocaran un sentido superior al de la mera ilustración del texto sonoro, pero esto sucede excepcionalmente en el film. En cualquier caso, No creas que voy a gritar conforma una de las propuestas más destacables a nivel formal en esta edición del Atlàntida Film Festival y el curioso ejercicio de sentarse ante un espejo deformante para muchos cinéfilos.

Mario Zafra

 

Not box for me. An intersex story (Floriane Devigne)

Atlàntida Film Fest 2020 - Not box for me. An intersex story

Después de ver este documental, de solo 60 minutos de duración, es difícil que vuelvas a olvidar que significa la sigla I de LGTBIQ+: intersexuales. Not box for me. An intersex story rompe con un tema tabú y derriba mitos como el hermafroditismo. 

Si un 1,7% de la población es intersexual, ¿cómo es que no conocemos más casos a nuestro alrededor? El ocultismo que provoca esta condición, desde el propio nacimiento, ha conllevado durante años que los médicos decidan el “sexo final” del bebé y realicen numerosas operaciones para adecuar al niño o a la niña a su futura vida sexual. Esto provoca que no puedan tener hijos, que no tengan la regla (en el caso de las mujeres) y que se tengan que hormonar de por vida. Cuestiones que éticamente están evolucionando hacia la capacidad de decisión de la propia persona una vez que sea adulta.  

La tesis sobre personas intersexuales en la que trabaja Deborah sirve de punto de unión para que conozca a otras personas como ella; ahí entran en escena M y Audrey. Está muy bien tratado el caso de M, que no acepta su cuerpo y aparece en pantalla como una imagen no definida en fondo gris, tan solo veremos su apariencia una vez que se haya aceptado a sí misma. 

El documental constituye un testimonio necesario y acertado. Un continuo aprendizaje sobre la intersexualidad para el espectador ajeno al tema.

Silvia Gutiérrez

 

Surge (Aneil Karia)

Atlàntida Film Fest 2020 - Surge

Algunos caminan por la calle para ir al trabajo, otros para ir al supermercado o sacar la basura… La calle es un fiel reflejo de la tediosa monotonía de la vida. Como máquina sin casi batería, Joseph anda por la calle cansado, los distintos estímulos diarios que le llegan por todas partes le abruman. Es una alma solitaria e incomprendida rodeada de un mundo impertérrito en donde reina la infelicidad.

Un, ya premiado por el Festival de Sundance, Ben Whishaw de filiación jokeriana, interpreta magníficamente su papel, el cual evoluciona abruptamente de la timidez a la faceta más salvaje del ser humano. Ayudado de una cinematografía que fusiona las emociones del protagonista con la imagen, la cual a veces nos ahoga exagerada e innecesariamente en movimientos y tensiones, para intentar hacernos sentir tanto como Joseph sufre. Además Aneil Karia, que dirige su ópera prima con cierta agudeza, nos habla de distintos males psicológicos, entre ellos la depresión, que acaecen a muchos y que terminan por crear un ser humano que busca lo simple y fácil, o se apena en su insatisfacción y no lucha por salir de ella. Este es el punto de la tan británica, desenfrenada, pero en bastantes ocasiones, repetitiva Surge: un viaje hacia la felicidad más recóndita y extraña, en donde se encuentra la liberación del alter ego más lacerante y radical.

Gonzalo Cámara

 

The end of love (Keren Ben Rafael)

Atlàntida Film Fest 2020 - The end of love

“Te llamaré todos los días y será como si nunca me hubiera ido” le dice Yuval (Arieh Worthalter) a Julie (Judith Chemla) en una de las videollamadas con que se nos cuenta esta historia centrada en la complejidad de las relaciones entre personas de distintos países, culturas y el hándicap de la distancia. Cual voyeur escondido tras el visillo, una puede sentir que irrumpe en la vida e intimidades de esta pareja, en un recorrido por las distintas etapas de una relación: desde el enamoramiento, las dudas y ansiedad hasta el fin del amor.

Es cuanto menos interesante participar de momentos privados de otras personas, que todos hemos podido experimentar en carne propia, pero que adquieren una singularidad cuando asistes como observador; sentir vergüenza ajena o esperar lo peor en un suceso al que se nos introduce con el recurso de la cámara subjetiva.

La cineasta israelí Keren Ben Rafael orquesta de forma muy hábil aquello que nos deja ver y lo que se reserva fuera del encuadre, pero que oímos o tal vez solo imaginamos. Está genialmente utilizado el recurso de las dos localizaciones, un soleado y cálido Tel Aviv lleno de vida, familia y amigos frente al frío y gris piso de Julie en un París que se percibe opresivo. Sin duda, se trata de una propuesta curiosa que recomendaría.

María José Moreno

 

The exception (Jesper W. Nielsen)

Atlàntida Film Fest 2020 - The exception

Desde Dinamarca nos llega The exception, un estupendo thriller empresarial que dirige Jesper W. Nielsen y que adapta la novela homónima de Christian Jungersen

Iben, Malene, Anne-Lise y Camille comparten trabajo en un centro especializado en genocidios y crímenes de guerra. En paralelismo con los genocidas, la historia explora los orígenes del mal que existe en el interior de cualquier persona. 

Anne-Lise, interpretada por la magnífica Sidse Babett Knudsen (protagonista de la serie Borgen), no termina de encajar al ser la nueva de la oficina. Todo se complica cuando Iben y Malene comienzan a recibir amenazas de muerte por email. La búsqueda de un enemigo común, o de un chivo expiatorio, llevará a la historia por intrigas y caminos enrevesados. Tal y como dice Iben, «Creo que tenemos botones, como los animales, que pueden activar nuestra sed de sangre. Simplemente no sabemos donde están, o quien los aprieta». 

The exception nos plantea la capacidad del ser humano para destruir al prójimo y seguir como si nada hubiese ocurrido. La película ejecuta sus múltiples giros con maestría y logra sorprender hasta el último minuto. Sin duda es una de las joyas del Atlàntida Film Fest 2020.

Silvia Gutiérrez

 

Water Lilies (Céline Sciamma) 

Atlàntida Film Fest 2020 - Water Lilies

Water Lilies es el debut de la francesa Céline Sciamma, allá por el año 2007, si bien la consagración internacional le llegó con su última película, Retrato de una mujer en llamas. En ambas cintas Adèle Haenel es una de las protagonistas. Directora e intérprete se conocieron en este film y comenzaron una larga relación que actualmente continúa en el ámbito profesional.

La historia se centra en la obsesión que siente la joven Marie (Pauline Acquart) por Floriane (Adèle Haenel), la capitana del equipo de natación sincronizada. De modo que aprovechará cada ocasión para acercarse a ella y aceptará cada una de sus peticiones, por irracionales que sean. 

El componente LGTB está presente, tal y como ocurre en la filmografía de Sciamma, al igual que la tensión sexual y el choque de intereses entre las protagonistas. En el plano formal destacan los movimientos hipnóticos de la natación sincronizada bajo el agua. 

Esta ópera prima, a pesar de no ser un gran hallazgo, merece la pena por descubrir los inicios de una magnética Adèle Haedel, que ya apuntaba maneras, y el trabajo intimista de Céline Sciamma. Es la mejor muestra de todo lo que juntas podían (y pueden) llegar a ofrecernos.

Silvia Gutiérrez 

 

Nuestro seguimiento del Atlàntida Film Fest 2020 no ha hecho más que empezar. Cada miércoles publicaremos una nueva crónica con nuestras impresiones sobre las películas del festival online de Filmin.

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